La campesina agroecológica, curandera y partera hondureña Dilma Cruz estará del 5 al 16 de octubre con tres campesinas del Sindicato Labrego Galego intercambiando saberes y experiencias.

Santiago de Compostela, 6 de octubre de 2026. Unir formas de entender el cuidado de la tierra entre dos continentes y climas tan distintos como el gallego y el hondureño es uno de los objetivos de Mulleres Bravas, el proyecto de Enxeñería Sen Fronteiras y Amigas da Terra que en esta ocasión une fuerzas con el Sindicato Labrego Galego-Comisións Labregas (SLG-CCLL) para reunir a mujeres de ambos lados del océano. Dilma Cruz visitará así los proyectos de tres campesinas gallegas del SLG: Pura, Uxía y Belén.

«Dilma es una campesina de otro continente y de un país con un clima distinto al gallego, con quien tenemos muchísimas diferencias», cuenta Pura Seoane, con quien Dilma pasará su primera estancia, entre el 5 y el 8 de octubre, en su granja de Vedra. «Sin embargo, al final la pasión por trabajar la tierra, por recuperar semillas y por tener nuestros propios frutos y nuestra propia comida en la mesa es común. Y muchas otras pasiones más, porque Dilma también busca la sabiduría de curación del cuerpo con plantas y saberes populares y ancestrales».

Pura cuenta que, desde la llegada de Dilma ayer, ya han tenido tiempo de intercambiar conocimientos. Por ejemplo, cuando la campesina hondureña vio que en la granja de Pura había boniatos (camote en Honduras), comentó que les va a enseñar a mantener la planta, reproducirla y recolectarla.

«Para nosotras el boniato es un cultivo bastante nuevo, así que contar con su sabiduría es un tesoro», explica esta campesina. «Estuvimos intercambiando impresiones sobre un montón de cosas, también sobre cómo hacer que las castañas y las hierbas medicinales lleguen vivas allí. Ese intercambio es precioso».

Después de su estancia en Vedra, Dilma estará en Allariz con Uxía García, entre el 9 y el 12 de octubre, y con Belén Fervenza, en Redondela, del 13 al 16 del mismo mes. Las tres campesinas, como Dilma, se dedican a la producción agroecológica y forman parte de la Secretaría de Mulleres del SLG. Pura es campesina en Hortasán, donde cultiva en ecológico junto a su hijo; Uxía tiene un proyecto agroecológico llamado Tralaleira; y Belén es productora de huerta y flor en ecológico en la iniciativa familiar Horta do Cadaval.

«Tuvimos la primera visita a mi granja y fue muy bonito, porque encontré una frase que va a definir un proyecto nuevo que tengo: Escola Labrega», explica Pura. «Ella lo definió así y me gustó muchísimo. Creo que en cada granja podemos hacer una escuela, porque tenemos tanta sabiduría y tanta grandeza que es maravilloso compartirla para que no se quede y se acabe ahí».

Para Pura, es en ese encuentro donde está la verdadera realidad: la de las mujeres que llegan desde distintos puntos del mundo y descubren que tienen tantas cosas en común. Un buen hacer que comparten las campesinas de todo el planeta.