La campesina agroecológica y partera hondureña Dilma Cruz Canales regresó a Honduras después de pasar casi un mes visitando proyectos y transmitiendo sus conocimientos en nuestra tierra.
Santiago de Compostela, 21 de octubre de 2026. Dilma Cruz se marchó de Galicia después de pasar más de tres semanas conociendo a campesinas de aquí y tejiendo alianzas con organizaciones y colectivos que comparten una forma de producir mucho más ligada a la tierra y con la vista puesta en la protección del futuro.
La campesina agroecológica estuvo en Galicia desde el 27 de septiembre, en el marco del proyecto Mulleres Bravas de Honduras e Galicia: tendendo pontes entre defensoras da vida, impulsado por Amigas da Terra y Enxeñería Sen Fronteiras Galicia, con financiación de la Cooperación Galega de la Xunta de Galicia y la colaboración de Agareso. Fueron días de encuentros, saberes compartidos y comunidad, que dejan una huella profunda en las personas que tuvieron la oportunidad de aprender de ella.
Plantas medicinales, partería y ecofeminismo
La visita comenzó en Santiago de Compostela con una reunión con la Dirección General de Relaciones Exteriores y con la Unión Europea, y continuó en la Universidade da Coruña, donde Dilma se reunió con la Oficina de Cooperación y Voluntariado y participó en una charla en la asignatura de Género, Trabajo y Cuidados. También visitó la Misión Biológica de Galicia, en Pontevedra.
Los saberes que Dilma heredó de su abuela sobre plantas medicinales protagonizaron el encuentro con la cooperativa de mujeres Milhulloa, en Palas de Rei, donde se pusieron en común las formas de elaborar remedios naturales en Honduras y en Galicia. Ese mismo día, en la Casa Xohana Torres de Santiago, Dilma dialogó con la matrona e historiadora Irune Valderrábano en la mesa redonda «Partería y maternidad: un viaje entre culturas», organizada en colaboración con la AGAM.
La primera semana se cerró con las Jornadas Ecofeminismo y decolonialidad, en la Casa das Máquinas de Santiago, que agotaron el aforo, y con una ruta feminista por la ciudad de A Coruña.
Tres semanas con las manos en la tierra
Entre el 5 y el 16 de octubre, Dilma convivió con tres campesinas de la Secretaría de Mulleres del Sindicato Labrego Galego. En Vedra, con Pura Seoane (Hortasán), compartió cómo cuidar y reproducir el boniato, y de su visita nació la idea de una «Escola Labrega». En Allariz, con Uxía García (Tralaleira), plantó coles de otoño, recogió semillas y participó en un encuentro con el vecindario sobre partería, autogestión de la salud y plantas medicinales. En Redondela, con Belén Fervenza (Horta do Cadaval), conoció la acuicultura y el marisqueo de la ría en Cesantes y conversó sobre la salud de las mujeres y la partería.
Puentes con el Sur Global
En la recta final, Mulleres Bravas participó en las IX Xornadas de Educación Ecosocial de Tomiño con la ponencia «Defender el territorio con nuestros cuerpos: aprendizajes Galicia-Honduras», y Dilma tomó parte en el encuentro Somos Ponte, en Pontevedra, junto a trabajadoras del mar y de la tierra de la provincia y a otras mujeres de Honduras, Guatemala y Nicaragua.